El miedo no se quita diciéndote que no tengas miedo
Cuando piensas en el parto aparecen imágenes que no has elegido: lo que te contó una amiga, lo que viste en una serie, lo que escuchaste en una sala de espera. Tu cuerpo responde a esas imágenes antes de que llegue la primera contracción. Se tensa, y esa tensión aumenta el dolor, que a su vez alimenta el miedo. Te lo contamos en el blog: Por qué el miedo hace que el parto duela más →
El hipnoparto trabaja justo ahí: en lo que tu mente ha aprendido sobre el parto y en cómo tu cuerpo reacciona a ello.
Este curso de introducción te enseña cómo funciona ese mecanismo y te deja probar, por ti misma, una de las herramientas que lo interrumpen.


Rompamos el ciclo miedo-tension-dolor












